Amigos de la Familia

Iker Larrauri, el amigo de mi hermano Rodolfo

 

Por Ricardo Peltier San Pedro

 

Abro el periódico Reforma en la sección cultural y lo primero que leo es el encabezado: “Siembran arte en laberinto”, y luego la nota: “Hoy 19 de marzo de 2014 el Presidente Enrique Peña Nieto inaugurará el proyecto Jardines de México, en Jojutla, Morelos, en el kilómetro 129 de la autopista México-Acapulco”. La reportera Julieta Riveroll, enviada especial del periódico, abre la nota de la siguiente manera: “El sendero es sinuoso y corre enmarcado por muros vegetales, que de pronto se abren para mostrar esculturas de gran tamaño. Ahí está El pájaro de dos caras, de Juan Soriano, la primera de las obras instaladas en el Laberinto de los sentidos, ideado por el museógrafo Iker Larrauri…”.

 

Cuando leo el nombre de ¡Iker Larrauri! se me vienen a la mente mil recuerdos de mi hermano Rodolfo, pues recordé inmediatamente que Iker y él estuvieron al frente del “Programa de Museos Escolares” en el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en los años setenta. Este programa, surgido en 1972, a raíz de una iniciativa de la UNESCO, replanteaba la función de los museos tradicionales, ya que consideraba que aquellos que eran de gran tamaño y con enormes acervos culturales, instalados principalmente en las grandes ciudades, excluían a los habitantes de las poblaciones remotas y pequeñas. Por ello el INAH, dirigido en ese entonces por el doctor Guillermo Bonfil Batalla, propuso la creación de “Museos Escolares” y “Museos Locales” en todo el país, para estimular en las escuelas la participación de los niños y las niñas en las diferentes facetas para la creación de un museo, con los elementos propios del entorno local. El director general del INAH nombró a Iker Larrauri como director del programa y éste a su vez, invitó a mi hermano Rodolfo Peltier San Pedro como coordinador del mismo.

 

Esta “chamba” le resultó a mi hermano Rodolfo una de las mejores de su vida, pues entre otras cosas, le permitió representar a México en diferentes foros a nivel mundial. Me acuerdo en particular de uno que se realizó en Moscú en el año de 1976, y que fue organizado por el Consejo Internacional de Museos (ICOM). Y me acuerdo muy bien por una razón muy sencilla, yo estaba por esas fechas –septiembre de 1976- en París, y había quedado con mi hermano Rodolfo de que cuando concluyera dicho simposio, él haría una escala para que fuéramos a cenar a La Tour d´Argent. Casualmente nuestro primo Eugenio "Jean" Peltier estaba de vacaciones en París –él vivía en la ciudad de San Francisco- por lo que también asistió. Así las cosas, los tres cenamos en el famoso restaurante parisino el plato especial Foie Gras des Trois Empereurs y las deliciosas crepas Belle Epoque, y claro está... ¡pasamos una velada inolvidable!